«Nuestra plataforma fortalece los sistemas de atención de emergencias conectando a poblaciones desatendidas con “Personal de primera intervención de la comunidad” (CBFRs) y ambulancias en cuestión de minutos, reduciendo los retrasos en la atención materna y neonatal y mejorando los resultados de supervivencia.»
Contexto
En muchas comunidades africanas, las personas experimentan retrasos significativos a la hora de acceder a atención de emergencia que salva vidas, debido al limitado transporte de emergencia, la escasez de personal formado, la mala coordinación de derivaciones y las largas distancias hasta centros de salud operativos.
Estas carencias generan desafíos críticos conocidos como “Retraso 1 y Retraso 2”: retrasos en reconocer una emergencia y en acceder a la atención adecuada, especialmente para mujeres embarazadas y recién nacidos. Los sistemas tradicionales dependen en gran medida de familiares, transporte informal (como motocicletas) o procesos lentos en los centros de salud, lo que provoca morbilidad y mortalidad evitables.
Esta solución innovadora aborda estos problemas sistémicos transformando la forma en que las comunidades acceden a la atención urgente. “Emergency Response Africa” (ERA) conecta a las personas con “Personal de primera intervención de la comunidad” y ambulancias en cuestión de minutos, garantizando la detección temprana, primeros auxilios y traslado rápido al centro adecuado. Esta red se refuerza mediante formación estructurada, sistemas digitales de distribución de emergencias, herramientas de coordinación clínica y rutas claras de derivación, proporcionando un sistema organizado y fiable donde antes no existía ninguno.
Antes de ERA, las comunidades a menudo no tenían acceso a personal formado ni a opciones de transporte seguras. Las personas dependían de familiares sin formación, transporte no regulado o largas esperas para ambulancias saturadas, lo que generaba resultados inconsistentes, inseguros y frecuentemente mortales.
El enfoque de ERA es más eficaz porque proporciona acceso local, rápido y escalable a apoyo de emergencia. Los CBFRs (voluntariado comunitario, personal no profesional y enfermeras y matronas vinculadas a centros) ofrecen atención inmediata y estabilizan a los pacientes antes de su traslado. La integración de la gestión digital y el transporte coordinado reduce drásticamente los tiempos de respuesta. Además, los centros sanitarios reciben pacientes mejor preparados, con mejor comunicación y procesos de derivación optimizados.
Al fortalecer la conexión entre la comunidad y los centros sanitarios, el modelo de ERA mejora los resultados de supervivencia, aumenta la capacidad del sistema y construye un ecosistema sostenible de atención de emergencias basado en la comunidad.
Operaciones
El proceso comienza cuando una persona experimenta o presencia una emergencia. El usuario, familiar o miembro de la comunidad solicita ayuda mediante canales digitales: llamada telefónica, SMS o a través de respondedores locales.
Una vez recibida la alerta, el centro de coordinación evalúa la situación y moviliza al CBFR más cercano mediante geolocalización y protocolos preestablecidos. Estos respondedores proporcionan primeros auxilios, soporte vital básico y estabilización inicial.
Si se requiere transporte, el sistema activa la ambulancia o proveedor más cercano. El CBFR coordina la transferencia con el equipo de transporte, garantizando la continuidad asistencial. Las herramientas digitales conectan a respondedores, transporte y centros sanitarios, reduciendo retrasos y preparando la atención.
La solución combina formación, tecnología de dispatch, comunicación, protocolos de derivación y redes de transporte coordinadas. Se implementan formaciones comunitarias, simulaciones y mejora continua.
El equipo incluye coordinadores de emergencias, formadores, personal de seguimiento, supervisores clínicos y coordinadores territoriales. También existen alianzas con hospitales, clínicas y proveedores de ambulancias.
Gracias a este ecosistema, se garantiza una atención rápida y vital a mujeres embarazadas, recién nacidos y otros grupos vulnerables
Financiación
Nuestra organización genera ingresos mediante un modelo diversificado que incluye:
- Contratos recurrentes con empresas e instituciones
- Servicios puntuales de emergencia (ambulancias, traslados, evacuación de cadáveres)
- Formación en primeros auxilios y soporte vital básico
- Licencias tecnológicas (API digital)
Aunque todavía no es rentable, estos ingresos junto a colaboraciones públicas proporcionan una base sólida para el crecimiento.
Despliegue / Impacto
En tan solo cuatro meses, el programa logró mejoras significativas y medibles tanto en los comportamientos relacionados con la salud materna como en la capacidad de respuesta ante emergencias:
- 435 mujeres embarazadas incorporadas al programa.
- 442 mujeres trasladadas para recibir atención prenatal.
- 53 casos de emergencia obstétrica atendidos.
- 40 partos seguros facilitados.
- Las consultas prenatales aumentaron de 500 a 604 al mes.
- La asistencia a la primera consulta prenatal aumentó de 87 a 125 al mes.
- La finalización de la cuarta consulta prenatal aumentó de 67 a 77 al mes.
- Las consultas prenatales durante el primer trimestre aumentaron de 40 a 56 al mes.
Los resultados cualitativos muestran una reducción del estrés, una mayor fiabilidad de los servicios y una mayor confianza a la hora de acceder a atención urgente. Las mujeres destacaron que el programa permitió eliminar las barreras relacionadas con el transporte, facilitó una asistencia regular a las consultas prenatales y proporcionó un apoyo fiable en situaciones de emergencia, por ejemplo mediante recogidas directas en triciclos-ambulancia durante el parto.
En cuatro meses, el programa mejoró considerablemente el uso de los servicios de salud materna y el acceso a la atención obstétrica de emergencia.
Por qué funciona
El programa R-MHET (Programa de Transporte de Emergencia para la Salud Materna en Zonas Rurales) abordó eficazmente varias carencias estructurales, entre ellas la falta de ambulancias adaptadas a las zonas rurales, la escasez de conductores, una coordinación insuficiente y la falta de equipamiento adecuado en los centros de atención primaria.
Al integrar a los primeros intervinientes en las comunidades, garantizar un transporte fiable y estandarizar la coordinación de las derivaciones, el programa redujo significativamente los «Retrasos 1 y 2» para las mujeres embarazadas, al tiempo que reforzó la capacidad local de respuesta ante emergencias. Este proyecto ilustra el potencial más amplio del modelo.
En cuatro meses, el programa mejoró considerablemente el uso de los servicios de salud materna y el acceso a la atención obstétrica de urgencia.
Cifras clave
435
mujeres embarazadas incorporadas
53
emergencias obstétricas atendidas
21 %
augmentation des visites prénatales mensuelles
Socios y partes interesadas
El éxito del proyecto fue posible gracias a una sólida colaboración público-privada:
Las autoridades estatales y locales proporcionaron respaldo institucional, garantizaron la coordinación y facilitaron la integración del proyecto en el sistema de atención de emergencias.
Las autoridades locales y los centros de atención primaria de salud (APS) facilitaron el arraigo comunitario, la derivación de pacientes y la prestación de servicios; mientras que los socios privados —entre ellos los proveedores de ambulancias, los conductores de triciclos y los proveedores de tecnología y formación— ampliaron el acceso a la atención mediante medios de transporte fiables, herramientas digitales de coordinación y el fortalecimiento de las capacidades de los primeros intervinientes comunitarios.
Caso de uso / ejemplo
Aunque la organización desarrolla diversas iniciativas de atención de emergencias y respuesta comunitaria en diferentes estados y contextos, el Programa de Transporte de Emergencia para la Salud Materna en Zonas Rurales (R-MHET), en el estado de Ogun, en el suroeste de Nigeria, constituye un ejemplo concreto de cómo se implementa este modelo y de los resultados medibles que puede generar.
El R-MHET (Rural Maternal Health Emergency Transport Program) se implementó en el área de gobierno local (LGA) de Odeda mediante una colaboración entre el Gobierno del Estado de Ogun y Emergency Response Africa (ERA). El proyecto puso en práctica un modelo de respuesta ante emergencias arraigado en la comunidad mediante la formación de más de 150 primeros intervinientes comunitarios (CBFR), capacitados para prestar primeros auxilios, identificar de forma temprana las situaciones de emergencia y garantizar una coordinación adecuada de las derivaciones.
Se reforzaron los mecanismos de derivación y los circuitos que conectan a las comunidades, los proveedores de transporte y los centros sanitarios; se llevaron a cabo 18 actividades de sensibilización que llegaron a más de 1.600 personas; y se distribuyeron 2.610 bonos de transporte —1.305 para atención prenatal y 1.305 para emergencias— con el objetivo de eliminar las barreras de transporte para las mujeres embarazadas.
Asimismo, se estableció un sistema coordinado que conecta a los primeros intervinientes comunitarios (CBFR), los triciclos-ambulancia y los centros sanitarios, con el fin de reducir los retrasos tanto en la búsqueda como en el acceso a la atención materna.



¡De la idea a la acción!
Muchas Sociedades Nacionales ya cuentan con voluntarios formados en primeros auxilios y arraigados en sus comunidades. Este modelo podría reforzar su papel como primeros intervinientes comunitarios, mejorando la atención temprana y reduciendo el tiempo de espera hasta la llegada de los servicios profesionales de emergencia.
Para adaptarlo a tu contexto, pregúntate: ¿Dónde se encuentran las principales carencias o retrasos en el acceso a la atención de emergencias? ¿Están tus voluntarios o unidades locales suficientemente presentes en las zonas donde la cobertura de los servicios de emergencia es limitada?
Empieza por cartografiar la ubicación y la densidad de tus voluntarios de primeros auxilios en relación con las zonas donde la cobertura de atención de emergencias es limitada. Utiliza este análisis para identificar las carencias que podrían contribuir a cubrir.
Habla con los servicios locales de emergencia, las autoridades sanitarias y los proveedores de ambulancias para explorar cómo podrían integrarse mejor tus voluntarios formados en los circuitos de respuesta ante emergencias y contribuir a mejorar la coordinación y los tiempos de respuesta.