Susana Pales

Descripción

El club de madres es una aproximación holística que promueve el empoderamiento y resiliencia de las mujeres ( y de sus hogares y comunidades). Esta aproximación está basada en 3 componentes: un componente de ahorros y créditos que permite a las miembros de MC ahorrar y tener acceso a pequeños créditos para desarrollar sus actividades de generación de ingresos o ingresos solidarios (en caso de enfermedad); un componente de concienciación comunitaria donde las mujeres son formadas y sensibilizadas en aspectos de interés para la comunidad (salud, higiene, nutrición, cambio climático, etc.); y un tercer componente (opcional) de desarrollo de actividades remuneradas.

El Club de las Madres tiene sus raíces en Ghana. Además, esta aproximación fue desarrollada particularmente por la Cruz Roja Togolesa, creando una cohesión social entre los refugiados de Ghana y las comunidades huéspedes, promoviendo las buenas prácticas en agua, saneamiento e higiene, nutrición y salud y para potenciar la inserción económica. Desde 1996, esta aproximación se ha difundido por la región africana ( Chad 2013, Níger 2019, Mauritania 2020-2021, Sierra Leona, Camerún, etc), pero también en otros continentes (Haití, 2021).

El Centro de Recursos de Medios de Vida (LRC) de la FICR, gestionado por la Cruz Roja española desde 2017 y con el apoyo de otras Cruces Rojas y Medias Lunas Rojas del mundo, promueve el acercamiento y la creación de recursos y formaciones para facilitar su implementación.

Contexto

El enfoque del club de las madres responde a diversos tipos de necesidades al mismo tiempo. Este enfoque consta de tres componentes 1) la contribución a un fondo de ahorro y crédito (o fondo AGI) y al fondo de solidaridad y salud; 2) el componente de sensibilización de la comunidad y 3) el componente (no obligatorio) de refuerzo mediante AGI colectivas, que responde eficazmente a las necesidades de:

  • Emancipación económica de las mujeres. Las socias del club de madres, a través del componente de ahorro y préstamo tienen la posibilidad de acceder a créditos (a bajo o ningún interés) para desarrollar actividades generadoras de ingresos.
  • Apoyo sanitario y solidario. Las mujeres tienen acceso a fondos (sin intereses) en caso de enfermedad propia o de sus hijos, a través de los fondos de solidaridad y salud.
  • Crear redes de apoyo y solidaridad. 
  • Contar con espacios de intercambio donde se puedan discutir aspectos de interés común para ellas (entre mujeres), tanto para las integrantes de los Clubes de Madres como para el resto de las mujeres de la comunidad.
  • Cohesión social
  • Fortalecimiento y desarrollo de capacidades a través de la formación y el apoyo que reciben las socias de los Clubes de Madres en temas de sensibilización (salud, nutrición, promoción de la higiene, cambio climático, etc.) o en aspectos económicos (gestión de AGIs, contabilidad, etc.).
  • Refuerzo y desarrollo de las capacidades de los miembros de la comunidad en temas de sensibilización (salud, nutrición, promoción de la higiene, etc.) que contribuyan a la mejora de sus condiciones de vida (impacto en la reducción de la desnutrición y de las enfermedades de origen hídrico, etc.).

 

Detalles técnicos y operativos

Un Club de Madres es una asociación de mujeres voluntarias (normalmente entre 20 y 30) que se adhieren a los principios de la Cruz Roja y se reúnen para debatir entre ellas y con otros miembros de la comunidad sobre temas en los que previamente han recibido formación, como salud maternoinfantil, agua, saneamiento e higiene, nutrición, etc. 

La creación de los Clubes de Madres comienza con una reunión comunitaria, en la que los voluntarios de la Cruz Roja | Media Luna Roja presentan el enfoque a la comunidad, ya que es necesario que los Clubes de Madres se creen a partir de la participación voluntaria de sus miembros. Una vez que las mujeres se unen al Club, se les forma en su enfoque, así como en conocimientos sobre la vida asociativa, la gestión de conflictos o los principios de la CR/MLR, entre otros.

En las primeras semanas tras la creación, es cuando se ponen en marcha los dos componentes principales: 

  • La formación sobre los temas para la sensibilización (cuidado infantil, salud, nutrición, etc.) así como sobre comunicación para aprender a transmitir los mensajes clave a la comunidad.
  • El inicio de las aportaciones a los fondos de ahorro y préstamo (o fondo AGI) y al fondo de solidaridad y salud.

Las mujeres reciben las herramientas y el equipo que necesitan para iniciar sus actividades.

Aunque las dos actividades comienzan en las primeras fases del proyecto, es importante poder garantizar un tiempo significativo de acompañamiento tanto para las sesiones de sensibilización como para los componentes de ahorro y préstamo.  Es importante formar a los equipos y a los voluntarios para garantizar el acompañamiento y el apoyo en este proceso, de modo que las mujeres sean autónomas para: 

  • Llevar a cabo las actividades de sensibilización (puerta a puerta o en grupo), pero también decidirlas y planificarlas (fijar fechas, organizarse entre ellas, elegir y comunicar la actividad, etc.). 
  • Gestionar, de forma autónoma, el seguimiento de las contribuciones, el inicio de los préstamos y el seguimiento de los reembolsos, utilizando las herramientas de registro.
  • Gestionar el grupo: toma de decisiones, transparencia, gestión de conflictos, etc.

 

Al cabo de seis meses (más o menos), se puede considerar empezar con el tercer componente: la creación de la actividad colectiva generadora de ingresos. Es importante que esta actividad comience cuando el grupo ya esté funcionando y empiece a ser autónomo.

 

El Club de Madres es un enfoque holístico y muy versátil que puede combinarse con otros tipos de actividades, especialmente a nivel comunitario, ya que sus miembros facilitan la transmisión de mensajes y promueven el cambio de comportamiento en la comunidad. Esto se hace principalmente a través de la formación sobre nuevos temas como el cambio climático y la gestión medioambiental, la violencia de género, etc., junto con acciones específicas que refuerzan las actividades de sensibilización (por ejemplo, plantar árboles, crear puntos de escucha y mecanismos de derivación con los socios pertinentes, etc.).  También puede combinarse con acciones dirigidas a las mujeres miembros de las CM (alfabetización, alfabetización digital, coaching en la gestión de AGI individuales, etc.), en función de los objetivos del proyecto. 

El planteamiento del MC está sólidamente documentado y dispone de numerosos recursos, elaborados por el Centro de Recursos para los Medios de Subsistencia, para apoyar su aplicación, tales como:

 

Despliegue e impacto

Las actividades de los Clubes de Madres han contribuido a reforzar la cohesión social, fomentando el diálogo entre sus miembros y en el seno de la comunidad. 

Los Clubes de Madres tienen un impacto a diferentes niveles, tanto en sus miembros como en las comunidades en las que se ubican: un impacto en la autonomía económica de las mujeres, contribuyendo a la mejora de la seguridad alimentaria y económica de los hogares; un impacto en las condiciones de vida de las personas gracias a las actividades de sensibilización (promoción de la higiene, salud materno-infantil, nutrición, etc.) y un impacto social

Los grupos de mujeres, en sus tareas habituales como miembros del Club de Madres, se reúnen semanal o quincenalmente; estas reuniones, además de servir para hacer aportaciones (componente de ahorro y crédito) o para planificar sus actividades comunitarias (sensibilización y otras), son un espacio seguro de intercambio, donde comparten problemas, opiniones y puntos de vista sobre su día a día. 

Dependiendo del contexto en el que se establezcan los Clubes de Madres, las reuniones son el único espacio de intercambio que tienen y es la principal motivación de las mujeres para pertenecer a los clubes de madres. 

Además de la posibilidad de intercambiar entre ellas y de convertirse en una red de apoyo, el papel que desempeñan a través del componente de sensibilización de la comunidad mejora y aumenta su participación en la comunidad. 

En la evaluación realizada en Chad, este hecho fue destacado por las mujeres que mencionaron que los Clubes de Madres ayudaron a construir una «red social» que ha contribuido claramente a la resiliencia de las mujeres a través de iniciativas de solidaridad, escucha y ayuda mutua en momentos de necesidad, así como a un aumento de la autoestima.  

La evaluación también mostró que las actividades de los Clubes de Madres son una fuente de orgullo para las mujeres implicadas y les han permitido ganar confianza, tanto en casa (donde aumenta su participación en la toma de decisiones) como en la esfera pública. Algunas, antes tímidas, han adquirido el hábito de expresarse en público, lo que les ha permitido reforzar su compromiso aumentando su participación en eventos y actividades dentro de su comunidad (bodas, bautizos, defunciones, reuniones de vecinos). 

«Los clubes reciben invitaciones a eventos sociales y a veces ayudan a organizarlos, lo que tiende a aumentar su reconocimiento por parte del resto de la comunidad».

«Gracias al grupo, las mujeres tienen mucho más contacto entre ellas que antes, los MC han fomentado los intercambios y las puestas en común entre las mujeres, no sólo las socias, sino también las demás mujeres que participan en las sesiones de sensibilización». Loubina, jefa de la aldea de Batha